jueves, 19 de junio de 2008

"Trabajar es ir a cargar bolsas al puerto"



" Como si nada hubiera sucedido antes, o sea, como si el tiempo hubiese vuelto a empezar". Así describe Humberto Eco en su libro Apocalípticos e integrados la estructura iterativa. Estructura en la que están enmarcados muchos comics, y series animadas. Como la serie televisiva de Aquaman. Un eterno presente sin costo. Un esquema fijo. Capítulo a capítulo. "Cada uno de los acontecimientos reanuda, con una especie de inicio virtual, el acontecimiento anterior, aunque ignorando el final del mismo"

Un ejemplo claro y actual son los Simpson, cada capítulo es independiente de cualquier línea cronológica. No importa lo que haya sucedido antes, cada episodio comienza con el bienestar reanudado. Las relaciones están dadas. Son de esa manera, independientemente de la acumulación.Todos los días podrían ser el mismo día. Todos posibilidades de una misma fecha. Nada se suma. Maggie siempre será un bebe. Los conflictos no se desarrollan más allá del círculo que propone la unidad episódica (lo que los conecta, lo que los hace episodios de una misma cosa, son sus personajes en sí).

Lo que sucedió con Aquaman, lo que permitió el giro brusco hacia rumbos violentos, fue justamente la transformación de la estructura en sus relatos. De repente comenzó a tener historia, y dentro de esa historia las acciones comienzan a tener un carácter más "adulto", y a su vez, más duro y agresivo (¿es esto el crecimiento?).El carácter de las acciones que se ponen en juego (separación amorosa, perdida de un hijo, mutilación del cuerpo) posibilitan el desarrollo de un carácter opuesto al original en el personaje. Ahora existen las consecuencias, y al finalizar el capítulo, las heridas y los dolores no desaparecerán, estarán allí cuando el capítulo siguiente comience. Es cierto que el personaje siguió mutando a niveles irrisorios, guiados por las ventas del comic en los quioscos. Está claro que estoy tratando de hablar con seriedad de algo que no la tiene.

En la película Hechizo del tiempo de Harold Ramis, el protagonista (Bill Murray) se despertaba siempre en el mismo día. Días iguales uno tras otro, con exactamente las mismas acciones. Él podía ver que esto era así, y trataba de modificarlo, veía como todo a su alrededor ocurría de la misma manera. Cómo las personas repetían de manera minuciosa lo hecho el día anterior.Con Aquaman pasó casi lo opuesto, de despertarse siempre en el mismo día pasó a recordar. Y cuando el presente es menos amable que el pasado los recuerdos traen dolor, nostalgia, y un deseo profundo de que aquello vuelva a ser de la manera que era. Y si además su entorno, lejos de seguir el carril de la repetición, comienza a modificarse de manera hostil, lo transforma a él en algo que nunca imagino ser.

Creo que Aquaman está harto, cansado en el más profundo sentido de la palabra. Tan débil por la desilusión...

Éste Aquaman, el nuestro, el que saldrá de todo esto, estará trabajando en una especie de Oceanario. Cual orca o delfín entrenado, tendrá que realizar un show cada 10 minutos frente a los visitantes del lugar. Así, cada 10 minutos, sin importar qué suceda en el medio, sin importar si quiere o puede, debe hacerlo. Después de todo será solo un trabajador. Episodicamente mostrara sus habilidades, tratando de recuperar la perpetuidad iterativa, sin lograrlo. Padeciendo el cúmulo de horas de trabajo, el hastío laboral.

Anhelando la repetición perdida, encontrará otra mucho más cruel.

Esta nueva repetición (laboral) pretende una exigencia iterativa en el trabajador (que cada uno de los días haga lo que tiene que hacer, de la misma efectiva manera), pero ella misma esta inmersa en una estructura de relato. Hoy trabajo, igual que ayer, igual que mañana. El trabajo como la suspensión de la vida. Hablo del trabajo donde se desarrolla una labor no deseada, no placentera, trabajo puro y duro. "Trabajar es ir a cargar bolsas al puerto" decía mi mamá.

Como si no hubiera sido suficiente el cambio, como si el daño sufrido no bastara. Como si sus creadores se hubieran olvidado de él, y en ese olvido hubieran cometido otro peor: Borrarlo. Darle muerte al dibujo. Lo han dejado solo, empujandolo a ser el único responsable de su existencia.

El personaje, entonces, tendrá que trabajar.

1 comentario:

Pablo dijo...

leo lo que escribis, que esta buenisimo, y me da la sensación de que Aquaman es una estrella del espectaculo que se tuvo que poner a trabajar para comer. se me vienen a la memoria el de blanco y negro, que no me acuerdo el nombre, pero él termino trabajando de seguridad en un supermercado (habia un video de eso), o como si Osvaldo Laport ( no se porque pongo este ejemplo, es cualquiera) de un momento a otro tendría que atender un videoclub sabiendo lo que fue. ¿como se sentiría si cada uno que alquilase una pelicula le dijiese "ahh, vos sos el que trabajabas en la tele"?. ya no recuerdan ni su nombre, es alguien que fue, que ya no es nada. no tiene nombre, y le gustaria no tenerlo o tener uno distinto. Tal vez hubiese preferido no ser lo que fue para empezar a ser lo que él siempre quiso ser.
menos mal que esto no se publica directamente en tu blog y que vos lo chequeas. no es necesario que lo publiques, pero lo lei y me puse a pensar en eso.